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Ctra. de Quintanarejo, Km. 4,5. C.P. 42150 VINUESA (Soria)

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Sin duda alguna que uno de los mayores atractivos de esta zona es la famosa Laguna Negra, estanque natural mágico, de reminiscencias literarias y poéticas, de belleza salvaje, de remanso de paz, de obligada visita con tiempo.
Sin ser la única laguna de la zona, pues el visitante puede acercarse a sus vecinas: la laguna helada, la laguna larga, la del Hornillo... Todas ellas de origen glacial, de marca prehistórica, de mueca geológica.

Laguna Negra, cuyo solo nombre evoca muchas historias de aparecidos y de fantasmas, de romanticismo y tradición, de encanto y suspense.
Laguna Negra, cuyo nombre poéticamente te viene porque, es tan profundo tu fondo, tan oscuro tu fin, tan intenso tu color en la profundidad de tus aguas, que es tan negra como el alma humana... El alma de los culpables, de los remordidos por la mala conciencia, del inefable mal del ser humano, de la negrura saña de los Alvargonzález.
Paisaje único, bellamente enmarcado por grandes paredes pétreas, con un agua límpida, refresco de veraneantes y suspiro de amantes. Deleite del paseante invernal que ve cómo la nieve acaricia tu lomo, o cómo el hielo se aposenta en tu superficie convirtiendo tus aguas en espejo helado para ser mancillado por pies o patines de hielo.
Belleza en estado puro, donde los pinos se retuercen a tu paso, donde la fauna explota en cantos y balidos, donde la flora se asoma por entre riscos y piedras.
Madera que enmarca tu agua, en forma de pasarelas y tarima, de bancos y de terrazas, por donde pasear, sentarse, leer, contemplar o decirse cosas al oido.
Laguna Negra, cima de un bello paseo desde Vinuesa; colofón único después de una ascensión agradable; bella fotografía en la cámara o en la retina del que te visita; guinda del pastel de la gracia de tu reverdecida rama, de tu onda prematura en el agua, de la brisa vespertina del aire que baja del Urbión.